domingo, 29 de junio de 2014

Proceso

Qué manera más complicada la que desarrollé para poder terminar algo, no podría estar más confundida con esa suma desordenada de actividades que finalmente definen lo que es mi proceso creativo. Ayer terminé de escribir algo que empecé hace meses y terminé una ilustración con un nombre particularmente hermoso y divertido. Ahí les dejo todo porque mi mente es un triángulo isósceles y debo ir a atender esas ideas.



"Lepidóptero de esófago abdominal"
collage/papel 
2014



Breve


A solas copiabas mis mariposas,
afuera frenaba un auto forzadamente.

Recuerdas que a mí me gusta ver a las personas,
no sólo esos tacones rasgados de mujer
y los intentos vagos de honesta tristeza.
Yo soy el relámpago corto en tu mano;
te ahogaste en tu propia lluvia.
La seda entre tus manos se volvió irracional y
no aprendiste a olvidarme;
los descansos en el viaje nunca se olvidan,
perpetuados con una ternura luida .
Soy yo la luz roja.
Junto a ti todo era impreciso, quizá hasta indiferente.
Insistías.
Nunca te gustó ser breve, eso era lo que me molestaba.
Hasta ese punto yo ya había considerado intolerable esa manera.
Esa manera automática, voluminosa y displicente de amor.
A contraluz, meteoros de agua blanca, eso es la lluvia lenta.
Esta sí es la hora, la hora en la que invariablemente te quiebras.

La mente es el monasterio de la nada.

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